La pandemia y su impacto emocional

Lo que desde la óptica occidental comenzó siendo un evento lejano, ocurrido en algún lugar del lejano oriente, rápidamente se transformó en una declaración de pandemia por parte de la OMS. La cotidianeidad se puso de cabeza y cambió de forma ostensible. El “tema” se instaló, generando un impacto emocional innegable.

 

La pregunta es . . . ¿En dónde se instaló? ¿En los medios solamente? ¿No será que también se alojó en nuestras mentes? ¿Y si es así, qué impacto emocional genera esto último?

 

Estas preguntas me movilizaron a buscar alternativas. Coincidentemente, poco tiempo atrás el Dr. Lucas Derks también preguntó abiertamente qué técnicas estábamos utilizando para ayudar a personas que se encuentran anímicamente desbordadas (estresadas) por este nuevo fenómeno externo.

Condiciones

Puestos manos a la obra, me pregunté qué condiciones debía reunir cualquier técnica que aplicase para aliviar el estrés que esta situación genera en tantas personas.

En ese sentido, sin entrar en los porqués ni los cómos, ni juzgar la veracidad o falta de ella en la avalancha de informaciones que recibimos, negar la realidad palpable y concreta no tenía sentido. Lo importante, a la postre, no es lo que sucede ahí afuera, sino qué hacemos de ello y con ello.

Por lo tanto, una premisa debía ser la de mantener consciencia del fenómeno externo. A la vez, encontrar una forma para minimizar o inclusive anular el impacto emocional negativo que dicho fenómeno estaría causando

Objetivo

Con lo dicho, el objetivo general estaba planteado:

“Mantenerse consciente acerca del problema, del ‘tema’ externo, pero tener espacio, amplitud suficiente para seguir con todas las demás tareas en la vida sin el estrés que ese problema externo provoca”.

Esto le permitiría a una persona seguir adelante con todas las medidas de precaución propias y las que se le impusiesen, pero sin que esto le provocase un estado de estrés inapropiado.

El objetivo particular era entonces, desarrollar un método breve y sencillo, que permitiese a coaches y psicólogos llevar rápida y efectivamente a las personas que sufren el impacto que todo esto ya les provocó a una estado más relajado (de menor estrés).

A su vez, debería ser flexible, para permitirle a los profesionales que deseen aplicarlo a incorporar herramientas o modos / experiencias propios cuando vean que “encajan” bien en determinados lugares del proceso propuesto.

Había un objetivo particular más: debía poder realizarse online, p.ej. vía video comunicación por cualquier medio que ofreciese dicha posibilidad y así respetar la medida de confinamiento impuesta.

Diseño

Una vez planteados los objetivos generales y particulares, llegamos al diseño de la técnica.

Para ello utilicé los conocimientos obtenidos del Modelo del Panorama Social y la Psicología del Espacio Mental. En ambos casos, el concepto del Espacio Mental es determinante.

Terminé elaborando los siguientes pasos:

Objetivo: Que el cliente sea consciente del problema real externo, pero que a su vez le permita seguir adelante en el presente, dejando ESPACIO para encontrar soluciones creativas en otras áreas del diario vivir.

Pasos a seguir:

  1. Que el cliente se asocie (piense en primera persona) en el estado problemático relacionado al “tema” (“efecto corona”). Que el cliente describa lo que ve, oye o siente (según sus preferencias de pensamiento)

  1. En una escala de -10 (muy mal) a +10 (excelente) el cliente debe autoevaluar su estado de ánimo cuando piensa en el “tema”.

  2. Preguntarle siempre por las características (submodalidades) LUGAR y TAMAÑO. Otras características pueden ser útiles (color, luminosidad, densidad, frecuencia sonora, tacto) para la fase de cambio.

  1. Fase de cambio:

    Cambiar lo descrito por el cliente

    • Fuera de la vista frontal (fuera de las 12 hs), ya sea hacia la izquierda o hacia la derecha, pero sacarlo del centro. Testeo (muévelo a la izquierda o a la derecha, lo que sea más cómodo para ti, ¿cómo te sientes? ¿Mejor, peor o igual?)

    • Más lejos (Si lo sacas afuera, lo pones a 5 m, a 25 m, a 100 m , a 500 m etc.) Testeando si va mejor, peor o igual

    • Más pequeño (que el tamaño original)

    Para esta fase de cambio se pueden utilizar metáforas (sol sale e ilumina – ¿qué pasa con la nube?) o sugestiones directas (si lo pones más lejos, p.ej. a 100 m y lo haces más pequeño, ¿cómo te sientes?) o una combinación de ambas. Aplicación flexible.

    En esta fase pueden manifestarse objeciones o resistencias. “Eso” no quiere irse de donde está, o bien puede moverse con algún esfuerzo, pero vuelve a su lugar. Entonces el coach o terapeuta puede ayudar al cliente a obtener los recursos internos necesarios para lograr ese cambio. Hay diversos métodos muy breves y efectivos para ello. Aplicación flexible.

  1. Anclaje o fijación del mejor estado:

En función del objetivo inicial, el mejor estado es cuando el cliente es consciente de que existe un problema, pero se siente suficientemente relajado.

Se ancla o fija la imagen, sonido o percepción en el último lugar alcanzado en la fase de cambio, donde el cliente logró el mayor estado de consciencia y relajación simultánea.

El cliente realiza el anclaje de la forma que más le place, que más divertida o efectiva le parezca.

Se puede agregar como sugestión final: cuando el problema (externo) se haya resuelto definitivamente, se puede dejar ir esa imagen, percepción o sonido del problema y ese lugar, ese espacio quedará completamente limpio y libre.

  1. Se repite la autoevaluación con la escala de -10 a +10 como en 2.

Prueba

Faltaba verificar el funcionamiento en la práctica. Aquí conté con la colaboración de Ximena Arango Lleras, a quien le agradezco en esta instancia por su participación activa. Para mi, ella fue la primera prueba realizada; el primer “conejillo de indias”. Como coach experimentada, representaba una fantástica oportunidad para verificar el método, y luego solicitar que lo aplique ella misma con sus clientes.

La consigna era, desde luego, ofrecerle a los clientes la aplicación de este nuevo método sin costo alguno para ellos. Obviamente debíamos contar primero con el consentimiento correspondiente. Esto nos permitía hacer una evaluación en casos concretos.

Resultados

Los resultados fueron muy alentadores. Comenzando por la buena resonancia que tuvo el ofrecimiento para encontrar voluntarios para probarlo. Incluyendo a mi colega Ximena Arango Lleras como primera voluntaria, el total de personas tratadas fueron 14. Todo ello en un lapso de tan solo 8 días, comenzando el día 5 de abril de 2020.

Los medios de videocomunicación mayormente utilizados fueron Skype y Whatsapp.

El ensayo también tuvo características globales dentro del mundo de habla española: contamos con participantes de España, Ecuador, México y Uruguay.

A los fines del relevamiento, no se guardaron los datos personales de los participantes. Solo se tomó nota del valor inicial y final de la escala de cada autoevaluación, además de la ubicación inicial de la imagen, percepción o sonido que evocaba “el tema”. Ciertamente, los resultados que vemos en la siguiente tabla muestran que es un buen método. Aún sabiendo que esto no cumple estrictamente con todas las reglas de un trabajo científico (tampoco lo pretendo en este caso, que está más bien orientado a la práctica -el confinamiento obligado y la enorme cantidad de gente que necesita soluciones rápidas contribuyeron a que tomase ciertos “atajos”-)

CASO

UBICACIÓN INICIAL

ESCALA INICIAL

ESCALA FINAL

CALIDAD DEL CAMBIO

VALOR DEL CAMBIO

COMENTARIOS

1Fuera, adelante, lejos hacia la izquierda (11:00)

0

0

0

0

Sabe que el tema está, pero no le afecta.
No necesitó intervención
2Fuera, sobre su cabeza

-3

+7

Positivo

+10

Sugestión directa
3Fuera, rodeado y turbio

-3

+10

Positivo

+13

Sugestión directa
4Fuera, cerca y delante de su cara

-8

0

Positivo

+8

Sugestión directa
5Fuera, cerca, arriba al frente

-8

0

Positivo

+8

Sugestión directa
6Dentro, zona del pecho

-5

+5

Positivo

+10

Con asignanción de recursos adicionales
7Dentro, zona del pecho

-3

+7

Positivo

+10

Con asignanción de recursos adicionales
8Fuera, pegada a su cara

-10

0

Positivo

+10

Síntomas de miedo atroz. Sugestión directa
9Fuera, lo oye muy cerca en su oído izquierdo

-7

0

Positivo

+7

Persona con canal de comunicación preferentemente auditivo.Sugestión directa
10Fuera, lejos a la derecha

0

0

0

0

No siente ninguna preocupación. Similar a 1
11Fuera, lejos y fuera del centro

0

0

Positivo

0

Único caso que realizó el movimiento espontáneamente. Originalmente decía percibir una nube negra cerca de la cara. Como le hacía mal, la movió lejos y fuera del centro de atención directa.
12Fuera, rodeado y turbio

-5

0

Positivo

+5

Sugestión directa
13Dentro, zona torácica

-4

0

Positivo

+4

Sugestión directa
14Dentro, zona pecho

-3

+7

Positivo

+10

Sugestión directa

En cualquier caso, cuando hubo necesidad de realizar la fase de cambio, las intervenciones duraron entre 10 y 30 minutos, dependiendo de las respuestas de los clientes (más o menos objeciones o resistencia al cambio).

Conclusiones y comentarios finales

A la luz de los resultados obtenidos, las conclusiones que pueden sacarse de este pequeño ensayo son casi autoevidentes.

En el 100% de los casos el cambio fue positivo. No existe el riesgo de llevar al cliente/paciente a un estado peor del que comenzó. A lo sumo quedaría igual, pero no hemos tenido ningún caso así.

Se verifica, además, lo postulado en el Modelo del panorama Social y la Psicología del Espacio Mental: la ubicación de una percepción, sea de las características que ésta sea (más auditiva, visual o kintestésica), determina directamente el impacto emocional que provoca. O sea, la “relación” que establezco con ella.

Una vez más se confirma, en este sentido, que lo que está más lejos y es más pequeño, tiene un imapcto emocional mucho menor que aquello que está muy cerca y es muy grande o muy alto.

En muchos casos vemos que la persona termina su evaluación de su estado de ánimo en “0”.

Lo vemos como un resultado tan lógico como el de aquellos que sienten un estadao de ánimo mayor a “0”. El cero (“0”) es un estado de ánimo de equilibrio, del tipo “convivo con ello”, “no me afecta” o “sigo haciendo mi vida normal”.

Ahora bien, hay personas, que cuando sienten que “se sacaron un peso de encima”, se sienten “aliviadas”, son capaces de “ver nuevamente con claridad”, esa sensación las lleva a entrar en un estado de ánimo nuevamente positivo.

En mi opinión, ambos resultados son positivos en sí mismos. De hecho, la calidad del cambio siempre es positiva y notoria en términos de valor absoluto.

Llegado a este punto, quiero agradecer una vez más expresamente los impulsos que recibo de mis colegas de la SOMSP, en particular del Dr. Lucas Derks y de Jacqueline Heemskerk, así como la colaboración concreta e inmediata de mi colega Ximena Arango Lleras.

Y sobre todo también, a todas esas personas que se prestaron a esta prueba. Sin ellas, todo este trabajo no hubiese tenido ninguna trascendencia y hubiese sido tan solo un poco de gimnasia intelectual que no ayuda a nadie realmente. Son ellas, las que gracias a su consentimiento y voluntad de participación nos dan la oportunidad de desarrollar métodos que pueden ser útiles a muchas otras personas en su misma situación.

Estamos a disposición.

Jacques Lacroix

Social Panorama Consultant & Trainer

info@pansoc.com

hola@mentalspace.es

+34 662 50 53 50

Ximena Arango Lleras

ximenaarangolleras@hotmail.com

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